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Catherine Zeta-Jones sigue desafiando el paso del tiempo con su piel radiante y su figura envidiable. Lo que nos hace plantearnos una gran pregunta: ¿cuál es su secreto? Al parecer, la ganadora de un Premio Oscar por la película Chicago (2002) sigue una dieta equilibrada, con una rutina estructurada a diario y un enfoque más indulgente y familiar los fines de semana.
A sus 56 años, la actriz ha revelado de qué manera da a su cuerpo energía y cómo mantiene ese tan característico glow en su piel. Sus mañanas empiezan temprano. Como dice ella misma, «cuando la casa está muy tranquila». Comienza con un café tipo french press o, lo que es lo mismo, hecho en cafetera de pistón, y, después, se va a pasear a su perro.
Sabemos que tomar café en ayunas no es lo más recomendable para los expertos. Según la dietista nutricionista Paula Valiente, de Palasiet Wellness Clinic, «si tomamos café nada más despertarnos, lo que estamos haciendo es interferir con ese proceso natural, haciendo que el cuerpo se acostumbre a necesitar café para activarse». Pero el resto de su dieta sí consigue la aprobación de los profesionales: toma nota de sus claves.
Sus tres comidas equilibradas
Para ella el desayuno es un «no- negociable». Pero cambia según la temporada. En invierno, opta por un reconfortante bol de porridge(o gachas de avena) con azúcar moreno, plátano y arándanos. Cuando suben las temperaturas, cambia a una opción más ligera: leche desnatada con yogur de vainilla, granola, frambuesas y arándanos. Según los nutricionistas, la avena es un alimento que te puede ayudar si tu objetivo es perder peso.
«Soy mujer de tres comidas al día», dijo en una entrevista, dando a entender que suele esperarse a las ocho de la mañana aproximadamente para hacer su primera comida. Pero cuando llega el fin de semana, sus hábitos se disipan significativamente. El brunch familiar es el evento por excelencia los sábados y domingos, donde Catherine combina sus raíces británicas con su vida familiar estadounidense.
Un gran desayuno británico elaborado con bacon inglés importado, salchichas, judías estofadas y huevos revueltos es habitual. Mientras las tostadas francesas con sirope de arce (inspiradas en Martha Stewart) hacen que cualquiera en casa, según la actriz, comience su día feliz. Es un ritual que Catherine comparte con su marido, Michael Douglas, y sus hijos, Dylan y Carys. A media mañana, Catherine se permite un pequeño capricho: una taza de té acompañada de una galleta o un trozo de chocolate Cadbury.
La comida suele ser ligera pero nutritiva, a menudo en familia. La base es una ensalada y se acompaña de pollo a la parrilla, pescado o berenjena. Después toman scones, que son unos panecillos típicos de Escocia y Reino Unido. normalmente se toman con el té a la hora del desayuno o la merienda. Son redondos, crujientes por fuera y esponjosos por dentro. La actriz los toma con una taza de su café Casa Zeta-Jones.
Catherine dice que en la cena también se suele cuidar y toma una ensalada con manzana y aguacate al rededor de las ocho de la tarde. También toma setas shiitake y le gusta el solomillo de ternera. También le gustan algunos platos reconfortantes que le recuerdan a su infancia, como la coliflor con queso.
La actriz no se priva del prostre. Le encantan el helado y la tarta de manzana de su madre. Sobre todo cuando se sirve caliente y acompañada de helado también. Dice que no suelen cenar tarde. «Pero cuando estamos en Europa, todo nuestro horario cambia al estilo europeo: cenamos más tarde, pero también nos acostamos y nos levantamos más tarde».
La opinión de la nutricionista Laura Jorge
La dietista- nutricionista Laura Jorge, directora del centro que lleva su nombre en Valencia, asegura que, en general, Catherine lleva una buena alimentación porque incluye alimentos relativamente saludables y evita en gran parte los ultraprocesados. Sin embargo, percibe varios puntos de mejora.
En el desayuno, aunque opciones como el porridge o el yogur con fruta son aceptables para la experta, recomienda reducir los azúcares añadidos (como el azúcar moreno o el del yogur de vainilla, aunque habría que revisar sus ingredientes). Para Laura también es interesante priorizar opciones más saciantes con proteína y grasas saludables, como pueden ser el huevo y el aguacate.
La nutricionista también señala que la media mañana podría mejorarse sustituyendo las galletas o el chocolate por alimentos más nutritivos como la fruta, porque dice que no toma demasiada a lo largo del día y es interesante consumir un poco más.
Por otro lado, el brunch del fin de semana (con salchichas o sirope) y los postres como el helado o la tarta no son problemáticos si se consumen ocasionalmente y dentro de un contexto equilibrado, ya que también cumplen una función social y de disfrute.
Sin embargo, si estos hábitos se repiten con frecuencia junto a una dieta diaria mejorable, convendría ajustarlos. También se destaca la importancia de moderar el consumo de carne roja, aumentar la variedad en las cenas y no olvidar la hidratación, ya que no se menciona la ingesta de agua y es clave, en palabras de nuestra experta, para la salud general.
En definitiva, Catherine Zeta-Jones demuestra que el equilibrio entre disciplina y disfrute puede ser la clave para mantenerse radiante a cualquier edad. Su rutina no es perfecta, pero sí realista: una combinación de hábitos saludables y pequeños placeres que marcan la diferencia y gracias a los que la vemos feliz, radiante y siempre enérgica.


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