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Se les rompió el amor de tanto usarlo… o de no usarlo, pero parece que soplan vientos de cambio para Nicole Kidman. Fue el pasado mes de septiembre cuando la icónica actriz, a quien vimos el domingo posando en la alfombra ‘dorada’ de los Premios Oscar, anunciaba su separación del cantante Keith Urban. Su relación, considerada durante años como una de las más sólidas de las colinas de Hollywood, se mantuvo durante casi dos décadas, dándose el ‘sí, quiero’ en el año 2006 en Sídney. Ambos compartían momentos juntos de cara a las cámaras, ya fuese en premios de ella o galas de él. De su icónico romance nacieron sus dos hijas, Sunday Rose y Faith Margaret, quienes a día de hoy son la principal prioridad de ambos tras consumarse legalmente su separación.
Tras meses de cambios, mudanzas y cocrianza compartida, parece que Nicole comienza a ver la luz al final del túnel. Tanto ella como el músico, también australiano, se han mantenido al margen de declaraciones o explicaciones acerca del final de su romance. Sin embargo, hace unos días, la intérprete admitía lo siguiente: «Estoy mirando hacia adelante». Parece que se lo ha tomado al pie de la letra. La actriz habría sido pillada en actitud cariñosa junto a un actor australiano en las calles de Nueva York. Se trata de Simon Baker, el intérprete de El Mentalista o El diablo viste de Prada que ha compartido escenas con ella recientemente en Scarpetta, la ficción de Prime Video que se estrenó hace apenas unos días.
A ambos se les pudo ver agarrados de las manos en la premiere de la serie en la Gran Manzana, pero ahora es The Sun quien apunta a que estuvieron de lo más acaramelados en la fiesta posterior a la presentación de su nuevo proyecto. Una fuente contó al tabloide británico: «La cercanía entre Nicole y Simon es, sin duda, el tema de conversación del momento. Hacen una pareja increíble en la pantalla y, cuando los ves juntos en la vida real, queda claro que esa química no era fingida«.
Sin embargo, Page Six, que también ha podido hablar con su círculo más cercano, lo desmiente: «Eso es totalmente falso. Se conocen desde hace años y son buenos amigos. Nada más». Fuera de la pantalla, la ganadora del Oscar es la madrina del hijo que Baker tuvo con su exmujer, Rebecca Rigg, con quien estuvo casado de 1998 hasta 2020.
Un año complicado para Kidman
Este mes de enero se finalizó el divorcio entre la intérprete de Moulin Rouge y Keith Urban. La pareja vivió separada durante meses antes de que se hiciera pública su separación. Nicole Kidman no quería separarse y, según personas de su entorno, hizo todo lo posible por «salvar su matrimonio» durante los últimos meses, pero sus esfuerzos no fueron suficientes. «Ha estado volcada en cuidar de sus hijas y de mantener a la familia unida, dando apoyo y estabilidad en este momento tan delicado desde que Keith se marchó. Ella no quería esto», confesaron entonces.
Un detalle que llamó la atención de su divorcio exprés fue su deseo de renunciar a todos los derechos de manutención de Faith, de 15 años, y Sunday, de 17, una decisión que implica que ninguno de los dos reclamará al otro una pensión de manutención para las adolescentes. Dado que ambos han tenido una prolífica carrera en sus respectivas áreas laborales, tanto Nicole como Keith se encargarán del cuidado y de las necesidades económicas de sus hijas por separado, sin litigios y de forma directa.
Según el plan acordado para sus hijas, la expareja se compromete a «comportarse entre ellos y con cada una de sus hijas de manera que se garantice una relación afectuosa, estable, coherente y protectora, pese a estar divorciados». El documento establece además que ninguno hablará mal del otro ni de los miembros de la familia del progenitor contrario, y subraya la importancia de fomentar un entorno emocional sano. «Ambos animarán a cada hija a seguir queriendo al otro progenitor y a sentirse cómoda en ambas familias», recoge el acuerdo.


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