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El tiempo vuela, incluso bajo el escrutinio de los focos de Hollywood. Samuel Affleck alcanza una cifra redonda: los 14 años. El hijo menor de Ben Affleck y Jennifer Garner, que siempre ha crecido con la discreción como máxima, se ha convertido, casi sin que nos diéramos cuenta, en un joven que es, en esencia, el reflejo exacto de su padre. Aunque sus famosos progenitores siempre han intentado salvaguardar su intimidad, las apariciones de Samuel, especialmente en las canchas de baloncesto, nos han permitido ser testigos de su maduración
Si hay un escenario donde Samuel y Ben han cimentado su vínculo, ese es el Crypto.com Arena de Los Ángeles. A menudo, las fotografías nos han regalado momentos de auténtica complicidad, con Ben ejerciendo de mentor y Samuel, de aprendiz aventajado. El actor, un apasionado del baloncesto, ha transmitido su afición al joven, convirtiendo cada partido en una clase magistral. Son horas de juego que se transforman en conversaciones profundas donde el actor le explica el flujo del encuentro, transmitiéndole un saber que va mucho más allá de la técnica.
Esa pasión tiene límites educativos, y Ben no duda en marcar el paso. Un ejemplo claro fue su visita a la convención de zapatillas Got Sole en 2025. Al interesarse el joven por un par de zapatillas de 6.000 dólares, la respuesta del ganador del Oscar fue tan directa como instructiva: «Eso es mucho césped que tienes que cortar por ahí». Una anécdota que revela el compromiso de Affleck por enseñar el valor del esfuerzo a sus hijos.
El ADN de una estrella
Samuel no solo ha heredado el físico de su padre, sino también su carisma. En 2023, durante el fin de semana del All-Star de la NBA, el chico demostró que no tiene miedo a las cámaras cuando tomó el micrófono con una seguridad pasmosa. Y, por si fuera poco, Ben compartió recientemente en el programa de Jimmy Kimmel una divertida historia sobre la picaresca de su hijo: «Mi hijo me preguntó hace como un mes, estaba en plan: ‘Oye, um, ¿me puedes dar unos 100 dólares para apostar en deportes?'». Ante la sorpresa, Samuel justificó su petición: «Mis amigos reciben 100 dólares, pero si los pierden, pues ahí se acaba». La respuesta del actor, entre la resignación y el humor, fue: “¡Oh, eso es un estándar real, qué disciplina!”.
La armonía de una familia moderna
La vida personal de Ben Affleck ha ocupado muchos titulares en el último año, especialmente tras la finalización de su divorcio con Jennifer Lopez. Sin embargo, en esta familia el respeto prima sobre cualquier otra consideración. A pesar de la separación, JLo ha demostrado ser una figura fundamental para Samuel, manteniendo una relación de afecto inquebrantable. Las imágenes de ambos de compras por Beverly Hills, donde ella incluso le ayudaba a elegir calzado, demostraron que los lazos afectivos trascienden los papeles del divorcio.
El propio Ben, en una sincera entrevista con GQ, se encargó de poner punto final a cualquier rumor de enemistad o escándalo: “No hay escándalo, ni telenovelas, ni intrigas. Es solo una historia sobre personas tratando de entender sus vidas y sus relaciones de la manera en que todos solemos hacerlo”. Sobre la diferencia de estilos de vida, Ben fue muy transparente: “Mi temperamento es un poco más reservado y privado que el suyo. Como sucede en las relaciones, no siempre tienes la misma actitud ante estas cosas. Entonces pensé: ‘Oh, esto es interesante, ¿cómo reconcilias eso?’. Porque es verdad exactamente lo que dijiste. Amo y apoyo a esta persona. Creo en ellos. Son geniales. Quiero que la gente vea eso».
El papel de Jennifer Garner
Por otro lado, la figura de Jennifer Garner sigue siendo el pilar de estabilidad en la vida de Samuel. Recientemente, vimos al joven acompañando a su madre en la Bolsa de Nueva York, luciendo un traje que lo hacía ver, una vez más, como la viva imagen de su padre. Jennifer, por su parte, se encuentra en un momento vital de introspección: “Se trata más de ejercer la maternidad con un botón en la boca. Tienes que dejarlos crecer y que tomen sus propias decisiones. No puedes controlarlo”, confesaba la actriz a Marie Claire. Y su orgullo es palpable: “No podría estar más orgullosa de mis hijos. Ni siquiera puedo explicarlo”.
Ben coincide plenamente con ella. Sobre el futuro de sus hijos, el actor prefiere quitarles la presión: “Le impones algo a tus hijos cuando tienes una vida pública, y eso es complicado. Realmente queremos darles espacio para descubrir qué es lo que quieren hacer”. Sin duda, Samuel está aprendiendo a navegar su propio camino, rodeado de una familia que, a pesar de los cambios, ha sabido mantener la calma y el cariño como sus mejores aliados. A sus 14 años, el joven Samuel empieza su camino con la mejor brújula posible: el amor incondicional de sus padres.


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